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Midterm Elections. La importancia del voto de las minorías

Revolución de los votantes en las votaciones de medio periodo en EEUU

Las modificaciones en las participaciones de las minorías votantes pueden suponer un cambio considerable en los resultados de las elecciones del midterm del 6 de Noviembre de 2018 en Estados Unidos. Según las publicaciones más recientes de la CNN el voto joven pueden ser una gran oportunidad de recuperar el control del congreso por parte de los demócratas en estas elecciones de mitad de periodo.

Se destaca que el 40% de los electores habilitados participan en las elecciones de mitad de periodo, pero en las últimas celebradas tan sólo el 16% de los menores de 30 años participaron con su voto, mientras que más del 55% de los votantes mayores de 60 años participaron. Los demócratas por tanto piensan que si consiguen una mayor participación de los jóvenes en estas elecciones midterm podrían obtener un mayor número de votos y así renovar el rumbo político de EEUU al igual que los componentes de su Congreso.

Actualmente los jóvenes se retraen al voto debido a sus pensamientos a largo plazo y las pocas esperanzas puestas en la política para solucionar los problemas actuales del país. Por otro lado los más mayores y ancianos tienen más incentivos al voto puesto que su pensamiento se rige más a corto plazo y sí que sienten el peso de su voto.

Hay  más jóvenes (de menos de 54 años) que en estas elecciones prefieren abstenerse de votar debido a su bajo interés y son los mayores de 54 años los que van de forma  masiva ante las urnas. Es por ello que ha surgido el polémico vídeo promovido por la plataforma ACRONYM titulado “No votes”, donde aparece gente mayor de clase alta  y pide a los jóvenes que no realicen su voto y lo dicen a través de estas expresiones: “Trump es nuestro hombre”, “los tiroteos en colegios están mal, pero no voy al colegio desde hace más de 50 años”, “El cambio climático es un problema tuyo, yo estaré muerta pronto”, “todo está bien tal y como está” o “¿Recortes de impuestos para los ricos? ¡Diablos, claro que sí, estoy forrado!”, esta campaña utiliza la psicología inversa, es decir, le piden a los jóvenes que reaccionen a esta situación donde claramente ellos son y serán a la larga los más afectados.

Tanto republicanos como demócratas luchan por hacerse con la Cámara de Representantes el próximo 6 de Noviembre. La clave ahora más que nunca recaerá en el número de participantes en dichas elecciones. Es por ello que la participación de los jóvenes se ha convertido en un pilar fundamental, con el hándicap de ser el grupo que menos vota en este tipo de comicios y el que menos acorde se encuentra con la administración Trump y sus políticas.

Mientras que los demócratas buscan una mayor participación de los jóvenes para ganar escaños, los republicanos generalmente de edades avanzadas (personas que no tienen nada que perder a largo plazo),  promueven el hecho de que el grupo de los votantes jóvenes se abstengan de votar.

Lo cierto es que las minorías son actores claves que pueden condicionar la victoria de un grupo u otro. Los demócratas mantienen la esperanza de que las minorías que apoyaron a Obama como fueron los latinos, los afroamericanos y el grupo LGTB  vuelquen sus esfuerzos y aporten su voto en favor de los demócratas, castigando así las duras medidas y políticas impuestas por el magnate.

El “voto joven” y el “voto latino” se posicionan como la mayor esperanza del Partido demócrata, pudiendo marcar la diferencia en el futuro de los Estados Unidos. El próximo 6 de Noviembre podremos saber cómo la población estadounidense se decide a participar, y quién conseguirá obtener el mayor número de participantes alzándose así con el control de la Cámara de Representantes de la superpotencia americana.

 
Laura Cañibano Ponce de León

Alejandra Hernandez Hernandez

Esther Mula Forte

Héctor Hernández

 

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