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PROSTITUCIÓN EN PLENA PANDEMIA

Prostitutas trabajando en la calle. Foto: Última hora

Pese al declarado estado de alarma y las medidas higiénicas recomendadas, las mafias continúan prostituyendo a mujeres, de las cuales más del 90% son migrantes

Aun cuando el Gobierno de España ha decretado el estado de alarma la demanda se sexo en España continúa, ahora con menos medidas que nunca, provocando el aumento de la violencia que se ejerce contra estas mujeres. Continúan siendo explotadas sexualmente para poder pagar su deuda a las mafias que las secuestraron y las obligaron a prostituirse. Al cerrar los bares y clubes de alterne por el estado de alarma, las mafias han puesto el peso del negocio en viviendas particulares exponiendo todavía más su propia salud y arriesgando su seguridad. En España más del 90% de las mujeres que se ven obligadas a ser prostituidas son migrantes. Sumando las dificultades del idioma, la falta de papeles y la desinformación hacen aún más vulnerable a este colectivo y demuestra una vez más la COVID-19 no afecta a todos por igual.

La Asociación para la Prevención, Reinserción y Atención a la Mujer Prostituida (APRAMP) ha perdido el contacto con el 25% de las mujeres a las que atendía tal y como explica Rocío Mora, responsable de la asociación. 7 de cada 10 mujeres atendidas con indicios de explotación en toda España según el equipo de Madrid Es Cifra.

El Ministerio de Inclusión explica que ha desarrollado una batería de medidas sociales para paliar los efecto del coronavirus en este colectivo, al que las prostituidas podrán acceder siempre que cumplan una serie de requisitos, lo que define que estas ayudas no irán incluidas para todo el colectivo. Según la actual legislación cualquier contrato se considera nulo siempre que incluya actividades relacionadas con el trabajo sexual en todas sus vertientes, lo que impide el acceso a cualquier tipo de ayuda.

Mientras tanto el Gobierno de España continúa otorgando licencias a clubes de alterne y pisos. Así lo denuncia Concha Borrell, secretaria general del sindicato Organización de Trabajadoras Sexuales (OTRAS). La asociación también denuncia que muchas migrantes han sido expulsadas de los locales de alterne donde residían y ahora se ven obligadas a dormir en plena calle sin servicios básicos y sin poder cumplir con las medidas de protección e higiene recomendadas por Moncloa.

Sólo en la Comunidad Autónoma Vasca (CAV) hay entorno A 1.500 mujeres que ejercen la prostitución, en Cataluña son más de 30mil las mujeres prostituidas, de las cuales la mayoría son usadas ;trata de blanca. Pocos datos que reflejan la realidad de miles de mujeres repartidas por todo España que abandonaron sus hogares de origen y ahora se ven esclavizadas sexualmente mientras la administración central continúa dando licencias a bares y clubes de alterne.

La mayoría de trabajadoras tienen aún a sus familiares en su país de origen. Las desinformación y su situación de esclavitud les impide la posibilidad de poder comunicarse con ellos, y en el mejor de los casos, después de que llegar a un acuerdo con clientes habituales para trabajar a cambio de techo y comida. La mayoría de las migrantes que consiguen salir de los prostíbulos, acuden a espacios habilitados para personas sin hogar y casas de acogidas que de ONGs tal y como explican diversas asociaciones como Askabide o el Sindicato de Trabajadoras Sexuales OTRAS.

Muchas de las trabajadores por miedo a ser repatriadas guardan silencio antes indicios de coronavirus. Además, se la llegada a España secuestradas y en condición de mujeres prostituidas les genera un “ataque psicológico importante que impide su propia capacidad de decisión” asegura la profesora de la Universitat Oberta de Catalunya y periodista Ana Bernal-Triviño. Muchas mujeres están atadas de pies y manos y son amenazadas con que las mafias les harán daño a sus familiares, que residen en sus países de origen.

Según la Organización de las Naciones Unidas (ONU) España es el tercer país del mundo en demanda de prostitución y el primero en Europa y el 39% de los varones españoles ha pagado alguna vez por sexo. Mientras tanto, en la vecina Francia, desde febrero de 2019 por orden constitucional, se multa a todos los clientes de la prostitución. 

En Europa la prostitución, en la que se mantiene el dato de que el 90% de las mujeres son migrantes, es ilegal para los clientes en tan solo cinco países: Islandia, Irlanda, Francia, Noruega y Suecia. Al contrario de países como Alemania que reguló la prostitución en el 2002 facturando 16millones de euros.

Fuente: El Confidencial

La explotación es un fenómenos transnacional que se cobra la vida de 21 millones de personas al año, aproximadamente. Medio como la CNN han tildado a este fenómeno como “la nueva esclavitud” .

Las migraciones son un fenómeno global, el ser humano es migrante por naturaleza. La curiosidad y la ambición le lleva a querer conocer y vivir en nuevos lugares, enriqueciéndose en todos los aspectos posibles. Sin embargo, la migración tiene una cara B que es el resultado de este texto. Las migraciones mueven una cantidad incalculable de dinero negro e implican a verdaderas mafias de crimen organizado, trata de seres humanos, abuso infantil, pornografía, prostitución y todo tipo de males apoderados por las mafias.  

Más de nueve de cada diez de las mujeres prostituidas son engañadas, secuestradas y llevadas a otros países para ser vendidas como esclavas sexuales. Gobiernos como el Alemán en virtud de desmantelar las mafias y todo lo que ello trae, reguló la situación dotando a las trabajadoras de seguridad social y regulando su estancia en el país. España, por el contrario, se mantiene en un limbo alegal, donde las mujeres son llegadas de cualquier rincón del mundo. El Gobierno lejos de frenar el fenómeno continúa dando licencias y alimentado un negocio cruel que una vez más deja en claro relieve que son los migrantes quienes forman parte de los estratos más vulnerables, tanto en fenómeno nacionales como globales que es la prostitución.

Hodei Ontoria

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