El camino hacía la frontera

Inmigración el camino de la frontera

Este lado de la frontera es el sueño de alcanzarlo cada día para el otro lado, es la Europa que dice querer afrontar la segunda crisis migratoria más grande de nuestro continente, tras la segunda Guerra Mundial, donde los líderes del mundo, centran su atención en las consecuencias, en las mafias que explotaron los sueños de encontrar un futuro de oportunidades, comparándolo con un futuro de amenazas, que solo responde a la realidad de África.

Mbuyi Kabunda, profesor especializado en los problemas de integración regional, desarrollo, género, derechos humanos y conflictos en África explica como “los efectos se ven siempre más que las causas”. Los líderes europeos parecen actuar con esta premisa, reduciendo al mínimo, llegando incluso en muchos países a desaparecer, las ayudas al desarrollo y cooperación, mientras elaboran operaciones como mare nostrum, en el pasado, y actualmente tritón que solo cerca de sus fronteras, con un presupuesto de dos millones euros, consigan salvar vidas.

La mirada de Europa se queda en la frontera, no llega al continente africano, ni mucho menos  se investiga el ombligo más acá de sus playas, pero África está repleto de miradores y ventanas que solo dirigen sus ojos a este lado de la frontera.

Este lado de la frontera, se ve desde el otro, se mira desde fuera, a través de una valla, cerca de Melilla, desde un campamento de Nador o desde el monte Gurugú, se ve con los ojos repletos de sueños, que albergan realidades mejores, todas, en este lado de la frontera.

Este lado de la frontera, también se ve desde el mar, desde una barca a la deriva, que en este lado de la frontera intentan derribar, se ve la playa de Tarajal en Ceuta, se ve Lampedusa, Sicilia y hasta Malta y se mira con los mismos ojos repletos de sueños que en Melilla.

En este lado de la frontera, pretendiendo separar el primer mundo con el último, las cuchillas en la frontera en Melilla y los disparos en el mar de Ceuta, plantean la duda de cuál es cual. En el primer mundo, que nos han hecho creer que era, durante mucho tiempo, se limita la entrada de inmigrantes con armas empleadas en la edad media, reconociendo así, la imposibilidad de hacerlo de otra forma,  que corresponda más a la evolución de nuestra preparada sociedad en el orgulloso y destacado primer mundo.

La gestión y las políticas de inmigración de los gobiernos europeos, de unos colores en pasadas legislatura y de otros ahora, han dado como resultado el mismo dibujo de este lado de la frontera, pintando avalanchas de nieve, deshumanizando el paisaje, donde solo hay personas, creando siluetas de murciélago, donde vuelven a encontrarse solo personas y coloreando a inmigrantes ilegales, cuando  las personas de siempre,  que nacieron en un lugar que no eligieron quieren cambiar de lugar y no tienen papeles que se lo permitan.

Los dibujos imaginados rebotan en nuestra conciencia de primer mundo, que se esfuerza por ver la realidad que otros pintan y que necesita centrar la atención y las soluciones en los fallecidos en el Mar Mediterráneo, en Ceuta, en los devueltos en Melilla, en los que no consiguieron llegar a Europa y en los que lo consiguieron y ahora huyen para no ser descubiertos, además de en las personas que volverán hoy a internarlo buscando lo que todos, una vida mejor, pero ellos con la necesidad de encontrarla, en este lado de la frontera.

Laura Morato Hervás

Sobre el Autor

Catedrático de Comunicación y Política Internacional de la Universidad Europea de Madrid, donde imparte Comunicación Política Internacional e Imagen Exterior y Diplomacia Pública. Doctor en Ciencias de la Información (especialidad Relaciones Internacionales) por la Universidad Complutense de Madrid y Licenciado en Periodismo. Sus principales líneas de investigación son la política exterior de Estados Unidos, los lobbies y grupos de presión americanos, la cooperación española y la opinión pública internacional